"Para Malaguzzi, todas las criaturas, en todas y cada una de las culturas, son inteligentes" (A.H.)

miércoles, 6 de enero de 2016

Alejandría, la ciudad de Alejandro Magno.

¿Por qué estudiar Alejandría y Alejandro Magno?

Porque Alejandría fue el centro comercial y cultural más significativo del Mediterránbeo oriental, lugar donde florecieron las matemáticas.

Tomado de:
Hombres y mujeres que hicieron historia.
ALEJANDRO MAGNO
Aguilar Colecciones
Autora: Mabel Pagano.
=================

Hacia fines del año 332 a.C. Alejandro partió desde Menfis, y comenzó a bajar por el cauce del Nilo. Navegó esas aguas durante algunos días hasta que se detuvo al oeste del delta, en las cercanías del lago Marcotis. Allí había un poblado llamado Rakotis, que se hallaba habitado por una comunidad de pescadores.

Observó que se trataba de un lugar privilegiado: protegido de las crecientes del río, cerca del cauce como para contar con la posibilidad de un rápido acceso al puerto y, en consecuencia, a las mercaderías e insumos que por él llegaban.

Después de recorrer el emplazamiento, en compañía de los arquitectos e ingenieros que había llevado consigo, decisió que era un sitios ideal para establecer una ciudad. Así fue como, en enero del año 331 a.C., fundó Alejandría, que rápidamente iba a convertirse en el centro comercial y cultural más importante del Mediterráneo oriental.
La ciudad estaba situada frente a la isla de Faros, la que, gracias a algunas obras posteriores, quedaría comunicada con ella por un dique.

Dinócrates de Rodas, el arquitrecto y urbanista griego que cumplía funciones de asesor téncnico de Alejandro, se ocupó del trazado de la ciudad. Distintos estudios coinciden en la descripción: dividida en cinco distritos, tenía una plaza, una calle mayor de 30 metros de ancho y 6 kilómetros de largo, con vías paralelas y perpendiculares, cruzándose siempre en ángulo recto. Se construyeron barrios cuyas calles tenían conductos de agua por cañerías. Cleomenes de Naucratis fue el hombre elegido por el rey para ocuparse de la administración de la nueva ciudad, cuando el partió hacia la conquista de Persia.

La construcción del faro a cargo de Dinócrates posibilitó la creación de dos puertos: el más importante, el Gran Puesto, hacia el Este, y el Puerto del Buen Regreso, al Oeste. A sus muelles llegaban barcos provenientes del Mediterráneo y del Atlántico, cargados de distintas mercaderías. El faro, construido por el arquitecto Sóstrato de Cnido por orden de Ptolomeo II en 280 a.C., que fue coniderado como una de las Siete Maravillas en la Antiguedad, guió el rumbo de los navegantes hasta 1340, cuando fue destruido.

"Estaba tan decidido a emprender las obras que deambuló por el emplazamiento, arrastrando tras de si a arquitectos e ingenieros y señalando las situaciones de la plaza del mercado, de los templos de los dioses griegos y egipcios, de la vía real. Un hombre listo se percató de que Alejandro Magno no tenía tiza para marcar y le ofreció harina, que el macedonio aceptó. Los pájaros se alimentaron de ella, por lo cual los adivinos previnieron que la ciudad prosperaría y daría de comer a muchos forasteros, predicción que Alejandría sigue cumpliendo. En algún momento de sus impacientes avances debió de cruzar el amplazamiento de su propia tumba, relata Mary Renault en su obrs ya citada.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Este es un blog de un espacio educativo, te pedimos referirte con respeto.